Debes saber

Antes del inicio, revisa el equipamiento: no olvides calcetines secos, alguna prenda impermeable, el medicamento que habitualmente usas, y especial atención a tus zapatillas, estado de los cordones y ojetes.

Incluye en tu equipo un tubo de vaselina, un tubo de algún linimento que podrás necesitar en alguna de las paradas que efectúes.

El mayor enemigo de la prueba que vas a afrontar es el calor, será de vital importancia la correcta hidratación: bebe agua en cada avituallamiento; lleva siempre contigo la cantimplora y llénala en los avituallamientos; la gorra y un pañuelo de cuello mojados serán buenos aliados; no fuerces el ritmo durante las horas de máximo calor y aprovecha para mojarte o ducharte en las áreas de descanso.

La organización dispone de un servicio médico: consulta cualquier trastorno orgánico, por leve que parezca, es una prueba muy larga y los síntomas pueden aumentar.

Prevé los lugares de descanso: en ellos aprovecha para revisar tus pies, la presencia de alguna ampolla, etc. y sobre todo, recurre a los estiramientos musculares, como forma de prevenir cualquier lesión posterior.

En los lugares de descanso la organización habilitará unas zonas en las que especialistas fisioterapeutas y masajistas te podrán ayudar a aliviar tus síntomas. Éstos estarán a unas horas determinadas; consultar horarios.

En esos mismos lugares, polideportivos, podrás aprovechar para tomar una ducha tibia, muy relajante así como tomar alimentos de fácil digestión (jamón york, líquidos, cereales). El agua en los polideportivos se tomará de los grifos. Las botellas se reservan para el resto de los avituallamientos.

Es muy importante llevar linterna, preferiblemente del tipo frontal. Se ruega encarecidamente no retirar ninguna de las marcas luminosas que indican el camino a seguir. Son muchos los compañeros de aventura que tienen que pasar por esa zona.

Inicia de nuevo la marcha de forma lenta, aumentando tu ritmo de paso, sin grandes aceleraciones, y tras haber efectuado una sesión de estiramiento global.

Ante la persistencia de un dolor muscular constante y bien localizado, consulta a los servicios médicos.

Evita correr con rodilleras y otros soportes ortopédicos, que te provocarán lesiones en la piel por el frotamiento y la sudoración.

Al acabar la prueba, toma una nueva ducha y sobre todo, haz estiramientos pasivos de los músculos más sensibles. Al día siguiente, será el momento oportuno de visitar al fisioterapeuta, para normalizar el estado general de tu musculatura.